Columna: El valor de la digitalización para enfrentar la informalidad en Chile

Por: Jeannette Escudero, directora ejecutiva Talento Digital para Chile

En Chile, más de dos millones de personas se levantan cada día a trabajar sin contrato, sin seguridad social y sin acceso a beneficios básicos. La informalidad sigue instalada en el corazón de nuestro mercado laboral con un 26% de ocupación informal. Y si observamos de cerca, el panorama es aún más preocupante: más de la mitad de los jóvenes menores de 20 años trabaja en condiciones de informalidad, y la tasa de desempleo femenino se mantiene por sobre la de los hombres.

Este fenómeno es un problema social y un freno al desarrollo. La informalidad resta competitividad y limita nuestra capacidad de insertarnos en las cadenas globales de valor. Pero, como ocurre con muchos de los desafíos de la era digital, también puede ser una oportunidad si sabemos abordarla.

La digitalización es clave para transformar esta realidad. No se trata solo de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial o el big data, sino de soluciones mucho más cercanas: trámites simplificados, facturación electrónica, pagos digitales y comercio electrónico, entre otros. Son herramientas que reducen las barreras de entrada a la formalidad, amplían la inclusión financiera y generan incentivos para que las empresas – especialmente las PYMEs – se integren a un ecosistema más productivo y transparente.

Algunos ejemplos que lo demuestran son México incorporando a más de cuatro millones de microempresas al sector formal con la implementación de la factura electrónica. India alcanzó más de 1.400 millones de cuentas bancarias en menos de una década gracias a su sistema de pagos digitales UPI. Y en Chile, la plataforma ChileCompra ha permitido que el 59% de las adquisiciones estatales lleguen a PYMEs, creando un incentivo directo a la formalización. Entonces, cuando la digitalización se convierte en política pública y en estrategia empresarial, la formalización avanza más rápido.

En Chile las PYMEs representan el 98% de las empresas y generan cerca del 65% del empleo formal. Además, son el principal espacio de inserción laboral para los jóvenes. Si logramos acelerar su transición digital y al mismo tiempo formar a los jóvenes en las habilidades que estas empresas necesitan, podemos multiplicar el impacto: más productividad, más empleo formal y más inclusión. Y si, además, ponemos otro foco en la participación de mujeres, el beneficio se multiplica en términos de equidad, bienestar familiar y desarrollo regional.

En Talento Digital para Chile lo hemos comprobado en primera persona. En seis años, y con más de 30 mil becas gestionadas, el 77% de nuestros egresados ha logrado empleo, autoempleo o continuar sus estudios, y sus ingresos aumentan en promedio un 47% a los seis meses. Pero más allá de los números, existen historias: jóvenes que se transforman en desarrolladores de software, mujeres que pasan de empleos precarios a liderar proyectos de análisis de datos, personas que encuentran en lo digital un camino real de movilidad social.

No basta con crear empleos. Y, en este caso, la digitalización no solo moderniza, sino que abre la puerta a un empleo formal, inclusivo y productivo.

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Frecuentes

Es una metodología de entrenamiento intensivo e inmersivo. No solo aprenderás conocimientos técnicos, sino que vivirás un aprendizaje activo enfocado en habilidades del siglo XXI como el trabajo en equipo, la agilidad y la resolución de problemas, simulando un entorno laboral real.

Nuestros cursos son muy intensivos. Requerirás una disponibilidad de entre 4 a 6 horas diarias, que incluyen las clases sincrónicas (con profesor en vivo) y tiempo para autoestudio y repaso. ¡La constancia es clave!

A diferencia de un curso donde solo ves videos grabados, aquí tendrás clases sincrónicas con un monitor que guía tu aprendizaje. Además, cuentas con apoyo sociolaboral y vinculación con empresas durante todo el proceso.

Necesitas cumplir con al menos un 75% de asistencia y progreso en la plataforma. Además, deberás aprobar las evaluaciones de cada módulo y rendir el examen o proyecto final según corresponda.

Recibirás un diploma de SENCE que acredita la aprobación del curso. Además, podrás obtener una Insignia Digital de Talento Digital para Chile, ideal para lucir en tu LinkedIn y validar tus nuevas competencias.

Debes informar inmediatamente al organismo ejecutor (OTEC) y presentar los documentos que justifiquen tu deserción. Si se justifica debidamente, podrás volver a postular en futuras convocatorias; de lo contrario, podrías quedar inhabilitado por un año.

  1. Durante el bootcamp, no estarás solo. Contamos con módulos de apresto laboral donde te enseñamos a preparar tu CV, enfrentar entrevistas y potenciar tu perfil para mejorar tu empleabilidad al egresar.

Asumes el compromiso de participar activamente, cumplir con la asistencia mínima y completar todas las actividades formativas. Es una oportunidad valiosa que requiere tu responsabilidad y esfuerzo.

Los cursos son impartidos por distintos Organismos Técnicos de Capacitación (OTEC) y Bootcamps aliados, todos validados y que cumplen con los altos estándares de calidad de Talento Digital.

Si tienes inconvenientes, tu primera línea de contacto es el coordinador de tu OTEC. También puedes escribirnos a nuestro correo de contacto para casos específicos que requieran nuestra orientación.